Inversión inteligente y pertinente para la Venezuela post pandemia UC plantea una nueva tabla salarial que frene la diáspora y reencuentre a los universitarios

 

El vicerrector administrativo de la Universidad de Carabobo, José Ángel Ferreira, alertó acerca de la necesidad de una nueva tabla salarial, que corrija la distorsión salarial del sector producida en el 2018 y frene la diáspora estudiantil y docente que descapitaliza al país, especialmente, al sector universitario.

 

 

José Ángel Ferreira,vicerrector administrativo de la Universidad de Carabobo

 

 

 

Fuente: Prensa Vicerrectorado Administrativo Universidad de Carabobo


 

El también profesor titular de Faces UC señala que es indiscutible que el país se encuentra en una encrucijada, en una situación muy difícil donde no se ve con claridad el futuro, que se nota difuso y lleno de incertidumbre.

“Esto puede mejorar si se apela al talento del recurso humano que aún existen en el país, formado, preparado y capacitado, para dar un verdadero viraje a lo que hoy vivimos como sociedad.

Los universitarios, en lugar de ser llamados para apostar y sumar al destino del país, han sido duramente maltratados con la distorsión de sus tablas salariales y el quiebre de su seguridad social, lo cual ha promovido una lamentable diáspora académica y profesional traducida en pérdida de esperanza para nuestros connacionales”.

Según Ferreira, esta situación hace necesario tomar medidas pertinentes a fin de evitar más renuncias masivas que ponga en riesgo la institucionalidad. “Por ello, surge la propuesta aprobada en forma unánime por parte del Consejo Universitario de la UC de una nueva tabla salarial para el sector universitario; una tabla que represente el inicio de la recuperación de la autoestima institucional y la confianza organizacional”.

En la actualidad, el máximo escalafón docente tiene como sueldo US $8,5, y para llegar a este nivel se necesitan cuatro ascensos previos, distintos títulos de postgrado y experiencia docente. Refirió el vicerrector que ese docente investigador, que tiene la mayor remuneración de la actual tabla, no cuenta con los recursos mínimos para vivir y mucho menos adquirir la cesta básica de 27 productos, regulada en dólares, que a duras penas cubre el 20% de la misma. Es obvio que no puede mantener a su familia, viéndose severamente afectadas sus condiciones físicas e incluso las espirituales.

“Este planteamiento de una nueva tabla salarial nacional culmina con un modesto sueldo de US $250, al cambio oficial, para profesor titular a dedicación exclusiva. De ahí en adelante se proyecta para todos los escalafones, así como para los niveles de empleados y obreros, incorporando también la actualización de las prestaciones sociales y pensiones jubilatorias”.

Para la autoridad ucista, esta propuesta de nueva tabla salarial representa el inicio de la recuperación del talento universitario. “Es la solicitud de una reivindicación digna para docentes y trabajadores de las casas de estudios superiores de todo el país a fin de generar un mínimo de bienestar, reforzando, con ello, el compromiso con las nuevas generaciones de venezolanos al rescatar la institución como fábrica de esperanzas e invitando a los venezolanos a quedarse en Venezuela, rescatando la confianza en la universidad como generadora de futuro”.

“Para lograrlo, se requiere con urgencia volver a creer y a confiar en objetivos comunes que estimulen nuestra autoestima institucional, pero con nuestras necesidades básicas cubiertas, siendo necesario derrotar la desconfianza que hace tanto daño por la vía mediática; que descalifica la esencia de la discusión socavando las bases de un lenguaje integrador y con ello, el declive de la confianza entre todos y hacia todos, generando desunión, desilusión y, en última instancia, desesperanza.”

“Invertir en el sector universitario capaz de generar las divisas que el país reclama, es inteligente y pertinente para la Venezuela post pandemia -aseguró el académico-, la que deberá enfrentar con trabajo digno, duro y creativo a la crisis energética, ambiental, tecnológica, social y cultural que nos dejará”.

Expresó el vicerrector administrativo de la UC que ahora el llamado es al país universitario: “a remar juntos en la misma dirección y, establecer estrategias de recuperación de la confianza en nosotros y hacia nosotros. A convocar a nuestros gremios nacionales y locales, a las comunidades de las universidades autónomas y experimentales. La nueva tabla no solucionará problemas de infraestructura, pero sí rescata y fortalece el talento que aún nos queda. Si no lo atendemos, nos descapitalizamos como país y eso, obviamente, hay que evitarlo”.

Finalmente, indicó que se abre necesariamente el espacio para el diálogo y la discusión fecunda, creativa, respetuosa y generadora de confianza, entre todos los actores involucrados claramente ubicados en la Ley de Universidades; escenario que debe abordarse con urgencia para generar una Venezuela con proyectos de futuro que estimulen el presente.

 

 

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