Universidad de Carabobo solicita recursos para funcionamiento y aumento de salarios

Gastos perentorios son cubiertos por el personal

 

José Ángel Ferreira, vicerrector administrativo Universidad de Carabobo

 

 

Fuente: PRENSA / Vicerrectorado Administrativo Universidad de Carabobo


 

Luego de haber recibido los recursos para el pago de la primera quincena de mayo, los cuales fueron ajustados en las tablas correspondientes basados en el nuevo salario mínimo decretado por el Ejecutivo Nacional, se profundiza aún más la situación de la Universidad de Carabobo, tanto a nivel de las partidas de Recursos Humanos, como de las partidas de gastos de funcionamiento.

 

 

 

 

José Ángel Ferreira, vicerrector administrativo del alma máter carabobeña, explicó que durante este casi medio año transcurrido, únicamente han recibido recursos para el pago de personal, los cuales son insuficientes dado que, como es sabido, el mayor de lo salarios universitarios que corresponde al profesor titular a dedicación exclusiva, actualmente es de apenas US $8,6.

En días pasados, el Consejo Universitario de la UC presentó para consideración del ministro de Educación Universitaria una nueva tabla salarial con un sueldo máximo de US $250. Cabe acotar que se trata de una propuesta modesta comparada con lo que ganan los profesores universitarios del resto de América Latina.

“Con esta propuesta estaríamos ante el inicio de un proceso que permitiría rescatar las tablas salariales para profesores, empleados y obreros”, resaltó la autoridad ucista. “Esta quincena de mayo, en lugar de traer sosiego, trajo desesperanza, dado que se pensaba que el aumento del salario mínimo podía tener un impacto mayor; y los trabajadores universitarios se encontraron con que con lo que cobraron pudieron adquirir menos bienes y servicios de lo que pudieron comprar en el mes anterior; acompañado de un bono de Día de las Madres que no alcanzó para nada”.

Reiteró la urgente necesidad de rescatar la autoestima del trabajador universitario y de la institución en general. “Así se comenzaría a dignificar el trabajo universitario, si bien no con estándares internacionales, al menos con un estándar que permita a la gente satisfacer en la medida de lo posible una buena parte de sus necesidades básicas”.

Crisis eléctrica causó daños en el Rectorado

El vicerrector advirtió de una situación que calificó de muy grave: En días pasados, el Rectorado fue seriamente afectado por problemas eléctricos causados por interrupciones y bajas de tensión, por lo que hubo que reparar interruptores estratégicos, reparar y recargar de gasoil la planta eléctrica del rectorado para manejar los procesos de nómina y administración, y atender necesidades básicas de electricidad y plomería.

“Todo eso se atendió pagado con el dinero de los propios trabajadores y con aportes de egresados universitarios, para que lo mínimo de la institución pudiera seguir su curso. Es una situación realmente angustiante. Nuestra Unidad de Atención Médica Integral (Uami) está abierta, pero todo lo que allí se utiliza para la atención de pacientes es producto de donaciones de terceros. Las busetas que trasladan al personal básico de administración, seguridad y salud que actualmente está trabajando, actualmente cuentan con gasoil, aceite y baterías gracias a la colaboración de autoridades y directores de las áreas involucradas. Incluso, de esta manera se cubre un elemental programa de alimentos para los vigilantes que cumplen jornadas de 24 horas”.

Para José Ángel Ferreira, esta situación es “inviable, insostenible y para nada beneficiosa. Se entiende que los gastos han disminuido porque la universidad labora puertas adentro, pero siguen funcionando con problemas los sistemas de información, el rectorado como centro administrativo, la custodia de las facultades, se siguen presentando averías como rotura de tubos y otras fallas que no tenemos con qué atenderlas, pero lo hacemos con endeudamiento o con aportes del personal universitario”.

Finalizó realizando un llamado cordial y sincero a las autoridades del ministerio: “Estamos dando la pelea por mantener los sistemas operativos de la institución al día, para salvaguardar tanto la salud como la infraestructura y necesitamos los recursos que ello implica”.

 

 

 

 

 

 

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