El hampa azota a la Facultad de Veterinaria de LUZ: 10 veces la han robado en lo que va de año

El hurto de 400 metros de cableado de alta tensión, ocho aires acondicionados y más de una decena de computadoras, es el décimo robo dentro del área de estudio en lo que va de año, informó María Gabriela Retamosa, estudiante de Veterinaria y presidente del Centro de Estudiantes


Desde el inicio del confinamiento por el coronavirus, los robos han incrementado de manera considerable en la Universidad del Zulia (LUZ). En menos de cuatro meses el hampa ha azotado unas 12 veces a la casa de estudios convirtiéndose la Facultad de Ciencias Veterinarias en la más agredida.

Un “robo millonario”, realizado en esta facultad entre el 25 y 27 de julio, haría despertar la preocupación de los estudiantes y las autoridades universitarias. Los maleantes hurtaron 400 metros de cableado de alta tensión, ocho aires acondicionados y más de una decena de computadoras.

Este se convertiría en el decimo robo dentro del área de estudio en lo que va de año, informó María Gabriela Retamosa, estudiante de Veterinaria y presidente del Centro de Estudiantes.

La estudiante universitaria cuestiona que los vigilantes no escucharan o vieran nada y destaca que la seguridad interna tampoco tiene las herramientas para enfrentar un hecho como este.

“Es lamentable decir que durante la noche del 25, según el informe del libro de la seguridad interna, habían cinco personas, quienes reportaron desde la siete de la noche hasta las seis de la mañana del 27 de julio ‘sin novedad’”, añade.

Retamosa destaca que en varias oportunidades la seguridad de LUZ ha reiterado que no posee las condiciones para realizar el trabajo con eficacia, “no tienen radio, vehículos para hacer su patrullaje y si lo tuvieran no tienen acceso al combustible, además informan que el sitio donde está ubicada la Facultad de Veterinaria es una zona muy peligrosa”.

La estudiante de Veterinaria asegura que los empleados de seguridad solicitaron una mejor iluminación en el área y que “el decano José Manuel Rodríguez hizo la gestión. Se colocaron unos reflectores LED y en una sola noche también se los robaron”.

La joven enfatiza que los maleantes no han descansado ni un solo día de la cuarentena, porque se han reportado dos o tres robos mensuales desde el inicio de confinamiento.

“Desde mediados de enero iniciaron los robos en la Facultad de Veterinaria, han violentado salones, laboratorios y desvalijado la biblioteca. Terminamos el mes de julio y las denuncias hechas por la facultad no tienen repuestas por parte de los entes del Estado”, afirma Retamosa.

Entre el 12 y 15 se enero se realizaron las primeras incursiones delictivas en la facultad, esos días fueron hurtados objetos y equipos de la biblioteca y el Servicio Médico Odontólogo (SMO). El 16 de febrero fue agredido el laboratorio de leptospira. Casi una semana después, el 21 de febrero, las oficinas de secretaria docente y dirección de escuela fueron violentadas.

El 29 de marzo las autoridades reportaron un robo en las instalaciones de la revista científica. El 9 de abril le tocaría a los salones del posgrado.

En junio, el día 23, las oficinas del primer piso de posgrado, investigación y la revista científica volvieron a ser víctimas de los maleantes. Al igual que el 28 del mismo mes. En julio, hasta la fecha, se presentó el robo de la subestación eléctrica, el 25 y el 27 el hurto en las oficinas y consejo de la facultad.

Una situación que también denuncia Yeisel Pérez, presidenta de la Federación de Centro Universitarios de LUZ, quien ratifica que la casa de estudios es azotada por una oleada de hurtos y que no hay medidas algunas para frenar la situación.

“La delincuencia se ha hecho presente en varias entidades, algo que se veía antes de la contingencia. La primera fue la Facultad de Ciencias Experimentales, dejándola totalmente sin electricidad, cosa que le impedía a los estudiantes ver clases de forma presencial”, asevera Pérez.

El robo de la hacienda La Esperanza y el hurto de los laboratorios de Química y Petróleo son otros de los hechos delictivos que destaca la presidenta de la Federación de Centro Universitarios.

Pérez asegura que a la comunidad estudiantil le preocupa regresar a las aulas sin las condiciones necesarias para ver clases presenciales. Un cuestionamiento que también se hace Estefany Moreno, dirigente estudiantil y estudiante de Ciencias Políticas de LUZ.

“Nosotros, los estudiantes merecemos regresar a clases y encontrar una universidad digna de volver a ejercer nuestro sueño dentro de lo que consideramos nuestra segunda casa”, enfatiza Moreno.

Las tres estudiantes universitarias exhortan a las autoridades rectorales y a las gubernamentales a investigar la situación y hacer justicia por los actos delictivos ocurridos en la Alma Mater de los zulianos.

“Exigimos a las autoridades rectorales que emitan más que un comunicado a los cuerpos de seguridad del Estado para pedir su colaboración. Es momento que presionen e investiguen a los culpables ya que a la fecha no se ha recibido ninguna repuesta desde el mes de enero”, argumenta Retamosa.

Por su parte, Pérez exige realizar un Consejo Universitario extraordinario donde se discutan y plateen ideas de seguridad para la protección interna.

“Ideas realmente eficaces porque también sabemos que la crisis que vive Venezuela afecta a la Universidad. Esto ha contribuido a que merme la población de empleados de seguridad interna”, añade.

Pérez considera que una de las medidas a tomar debiera ser que los entes gubernamentales creen puntos de control donde hagan patrullajes, “no solamente cuando el hurto ya este hecho sino que puedan apresar a los delincuentes”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *