Con desfile y coloquio, la moda sostenible tomó los espacios del Aula UCAB Recicla

Fuente: Prensa UCAB
Como parte del proyecto «Pasarela circular», que involucró a varias unidades de la universidad, egresadas de la Academia de Moda UCAB presentaron prendas confeccionadas con materiales reciclados, mientras un grupo de abogados disertó sobre la propiedad intelectual y su relación con la sustentabilidad de la industria del diseño
La actividad -que contó con el patrocinio de Empresas Polar– tuvo como objetivo poner sobre la mesa la relevancia de la moda ecoamigable, a partir de dos perspectivas: el diseño y producción respetuosos del medio ambiente, y la discusión de asuntos jurídicos relacionados con propiedad intelectual y derecho de autor, fundamentales para hacer sostenible la industria del diseño.
En el desfile participaron ocho diseñadoras, siete de ellas egresadas de la Academia de Moda UCAB y una de la Fundación Vístete de Sueños, aliada en este proyecto.
Con el apoyo de un grupo de modelos de The Model Issue, academia dedicada a la formación y representación integral de modelos y la producción de fashion shows en Caracas, las jóvenes tuvieron el reto de presentar prendas que mezclaran su ingenio con la expresión de principios, responsabilidad y ética en el contexto de la sustentabilidad ambiental.
Así lo explicó la diseñadora y directora de la Academia de Moda UCAB, Vanessa Farina.
«La ropa hoy no es solo una declaración de estilo (…) Me gustaría que sintiéramos la invitación a repensarnos la moda y la responsabilidad que tenemos en cada consumo que hacemos; hacernos más preguntas sobre lo que ponemos en nuestro cuerpo«, sostuvo.
Previo al desfile, varios expertos acompañaron a Farina en un coloquio titulado «Industria de la moda, propiedad intelectual y prácticas sostenibles».
En el panel compartieron sus criterios los abogados Enrique Cheang, Joaquín Núñez Lander, Unai Berecibar, Rafael Ortín y Milena Liani, expertos y docentes en la materia.
Una pasarela circular por la moda sostenible
Con materia prima reciclada de residuos de producción textil donados por la empresa Ama de Casa, las ocho participantes de la «pasarela circular» del Aula UCAB Recicla (cinco en competencia y tres invitadas) mostraron a los asistentes -entre quienes había profesores, estudiantes e invitados especiales- piezas conceptualizadas, producidas y confeccionadas por ellas mismas.
Los diseños fueron concebidos a partir del aprendizaje obtenido por las jóvenes en los programas formativos que cursaron en la Academia de Moda UCAB, así como en la clase magistral sobre Athleisure (ropa de estilo deportivo-casual) que recibieron de la profesora Estefani Delgado como parte de este proyecto.
Modelos de la agencia The Model Issue proyectaron el mensaje de las prendas de distinto corte, volumen, colores y materiales, ante un jurado de especialistas conformado por el diseñador Robin Morales, el director creativo Jacob Bedrosian, la líder en Desarrollo e Innovación de Ama de Casa, Daniella Valera Pérez, y la directora de UCAB Shop y fundadora de Ikai Clothing, Gabriela Pardo.
Tras la deliberación, el panel evaluador galardonó el mejor diseño con el «Premio Moda Circular», que recayó en la participante Aynesky Morillo. La joven egresada de la Academia de Moda UCAB se hizo acreedora de una formación corta en la Academia y podrá exponer su diseño en UCAB Shop.
Adicionalmente, el jurado otorgó las menciones «Gestión Sostenible» a Valentina de Freitas (egresada de la Academia) y «Mente Creativa» a Maury Carpio (de la Fundación Vístete de Sueños).
«Esta pasarela circular es posible gracias a la empresa privada y actores que están convencidos en la potencialidad de futuro en el que el conocimiento es esencial”, resaltó Farina.
«No se puede hablar de moda sostenible sin propiedad intelectual»
Quienes acudieron al Aula Abierta UCAB Recicla también pudieron escuchar las opiniones de un grupo de abogados expertos en propiedad intelectual, quienes reflexionaron sobre la confluencia entre los derechos industriales y de autor y la moda con sostenibilidad ambiental, en un contexto cada vez más desafiante, dentro y fuera de Venezuela, en el que las falsificaciones y la piratería marcaria forman parte del panorama.
En la apertura del panel, el director de Sustentabilidad Ambiental de la UCAB, Joaquín Benítez, remarcó la relevancia de sumar perspectivas al tema del desarrollo sostenible, a través de abordajes multidisciplinarios.
«A través de iniciativas como esta, con la mirada jurídica, del Derecho, y los aportes que se pueden hacer desde una industria tan importante y significativa, con un impacto ambiental tan grande como lo es la industria de la moda, pues también se contribuye a entender el tema y avanzar», dijo el ingeniero.
Para Rafael Ortín, magíster en Propiedad Intelectual y Nuevas Tecnologías por la Universidad de Alicante (España) y socio del bufete Bolet & Terrero, especializado en Derecho Industrial, «no se puede hablar de moda sostenible sin propiedad intelectual. Hay una intersección».
El también profesor de la UCAB comentó que la industria de la moda es la segunda más contaminante en el mundo, después del sector de producción automotriz, «con una emisión de 1.000 megatoneladas de CO2 al año».
En ese contexto, mencionó los conceptos de moda sostenible y circular, modelos industriales que buscan reducir la contaminación, en los que la creatividad es un factor fundamental y la «materia prima de los derechos intelectuales». Destacó la importancia del registro de marcas ante instituciones como el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI) en Venezuela.
«Los derechos de signos distintivos es el área por excelencia para la protección de todo lo que es la industria de la moda. Se trata de marcas, slogans, lemas comerciales y otros temas como marcas de certificación y marcas no tradicionales«, afirmó el abogado.
Sobre este mismo tema, Joaquín Núñez, magíster en Propiedad Intelectual por The John Marshall Law School (EEUU), agregó que en el contexto de una industria incipiente de la moda, como es el caso venezolano, la protección intelectual empieza desde la concepción de una idea de negocio, por lo que la asesoría jurídica es imprescindible.
“Desde el mismo momento en que comienza la configuración de un negocio, empieza la protección intelectual. El abogado es un asesor que debe guiar para seguir una ruta y una estructura”, comentó.

















